La Comunidad Bahai de Barcelona
La comunidad bahá’í pudo establecerse de forma permanente en Barcelona en el año 1949 cuando Luís Ortuño decidió ingresar en la Fe Bahá’í; el 20 de abril de ese mismo año se pudo formar la primera Asamblea Espiritual Local de los Bahá’ís de Barcelona que ha continuado eligiéndose anualmente sin interrupción.
Los principios por los que se rigen los bahá’ís están basados en los Escritos de Bahá’u’lláh (1817-1892). Las comunidades bahá'ís procuran, ante todo, vivir de acuerdo con las Enseñanzas de Bahá'u'lláh y compartirlas con los demás. Conceden una importancia capital a la educación de los niños, a la plena integración e la mujer en la vida comunitaria y al respeto por la diversidad de sus miembros.
La frase más citada de Bahá’u’lláh es “La Tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos”, una defensa de la unidad del género humano aunque, eso sí, “unidad en la diversidad”.
Las enseñanzas de Bahá’u’lláh defienden que todas las religiones provienen de una misma fuente y sirven de alimento para el progreso del espíritu y como preparación para la vida después de la muerte. Pero además anuncian el avance social de la humanidad aquí en la tierra (“el hombre ha sido creado para llevar adelante una civilización en progreso continuo”) y comparan los tumultos actuales a los dolores de parto del nacimiento de una nueva civilización pacífica global basada en la justicia, el abandono de los prejuicios y el reconocimiento de la armonía fundamental entre la religión y el conocimiento científico.


